El euribor, la referencia más utilizada para fijar los tipos de interés de las hipotecas, tocó ayer la barrera del 4,30%. Cientos de miles de españoles vigilan cada mes, y van diecinueve seguidos subiendo, su evolución y hacen cuentas. En este momento, la hipoteca media se ha encarecido en casi mil euros al año. Es decir, que en doce meses estamos pagando casi dos cuotas mensuales de más. El asunto empieza a ser un problema, y grave, que hay que añadir a otro no menos grave: la expectativa de un empeoramiento en lo que los economistas llaman el efecto riqueza. El propietario de un piso cuenta con que su vivienda vale una cantidad determinada y se siente tranquilo y su economía funciona, por supuesto teniendo en cuenta que tiene un empleo, pero también que tiene una casa con un valor. En este momento, los precios están cayendo y las perspectivas de futuro de esos cientos de miles de propietarios de pisos empeora. Su casa ya no vale lo que él creía que valía y los que la están pagando aún al banco ven además cómo se encarecen sus mensualidades.
Las consecuencias de estas dos variables para la economía no van a tardar mucho en verse. No se olvide además que si la Bolsa también pincha, y son cada vez más los españoles que invierten en ella, tendremos una bomba de relojería de complicado e imprevisible final. No es cuestión de ser alarmistas sino realistas. Ya no son sesudos economistas españoles u organismos internacionales y nacionales los que están alertando a nuestro país del problema que nos puede plantear el sector inmobiliario. Cada vez con mayor frecuencia prestigiosos diarios extranjeros, sobre todo norteamericanos, cuentan que España tiene un problema con la burbuja inmobiliaria. Al igual que estos días hay referencias también desde agencias de valoración de riesgo.
Vía | elsemanaldigital
This post has no comment.